Jerbo de Mongolia (Meriones unguiculatus)

Los jerbos de Mongolia o mongoles, en su estado salvaje viven en las regiones arenosas y secas del interior de Mongolia y en las provincias del sur de Siberia y el norte de China, en concreto en Sinkiang y Manchuria. Se organizan en madrigueras escondidas en la arena y normalmente solo salen de ellas por la noche. 

Los primeros jerbos de Mongolia que se capturaron fueron utilizados como ratones de laboratorio. Estas pruebas experimentales se realizaron en el Instituto Kitasato en Japón, y después de allí se trasladaron 4 parejas a los Estados Unidos en 1957. Posteriormente la especie se extendió al resto del mundo, ya como mascotas. De hecho, actualmente esta especie conocida científicamente como Meriones unguiculatus es un animal doméstico muy popular.

jerbo de mongolia

Hábitat natural

Los jerbos mongoles viven en la zona de la tierra más cambiante y con el clima más extremo. Las temperaturas pueden llegar a variar entre los -30 y -40 grados en invierno mientras que en verano pueden llegar a los 50 grados. Otro aspecto a tener en cuenta es que estas zonas son muy áridas y secas, apenas se registran precipitaciones durante el año. 

Para sobrevivir a este clima, estos roedores se organizan en grupos familiares y excavan grandes túneles en la tierra y entre los arbustos. Estas madrigueras pueden llegar a medir más de medio metro bajo tierra y suelen ser túneles de más de 5 cm de diámetro.

Rasgos Físicos

La longitud del cuerpo del jerbo de Mongolia tiene un promedio de 10 – 12 cm de largo, y su cola suele medir la misma la longitud que su cuerpo. Pudiendo llegar su longitud completa (cola + cuerpo) a los 25 cm. Esta especie tiene un característico color llamado agutí. Este color es una mezcla de marrón con partes amarillas. Aunque también hay de diferentes colores como blanco, negro o gris. 

Los machos son ligeramente más grandes que las hembras, y pesan un promedio de 70 – 90 gramos y mientras que las hembras un promedio de 60-65 gramos. Otro de sus rasgos más característicos es que sus incisivos (dientes) no para de crecer durante toda su vida. Por eso siempre están royendo y masticando trozos de ramas y semillas. Si quieres tener un jerbo de Mongolia, deberás proporcionarle siempre semillas, ramitas o otros juguetes para que los muerdan. 

Los ojos de estos roedores suelen ser en su mayoría de color negro brillante. Aunque se han dado casos con ojos rojos. Tal y como los demás tipos de jerbos, posee unas potentes patas traseras que utilizan para desplazarse dando saltos y lo utilizan como mecanismo de defensa contra depredadores.

Comportamiento

Cuando son domésticos

El jerbo de mongolia se convirtió en animal de compañía debido a que es un animal muy sociable, pacífico y muy poco violento, rara vez verás a un jerbo morder a alguien. También al ser un animal sociable no soporta estar solo, por lo que deberás tener siempre un mínimo de dos. A pesar de que es sociable, también es muy territorial, sobre todo si ambos son machos. Para que esto no sea un problema deberás comprar una jaula para jerbos que sea bastante grande. 

También se ha adaptado a desarrollar sus actividades durante el día y a dormir por la noche. De hecho, ellos mismos se preparan su cama en la arena del terrario. Entre sus mayores hobbies están el cavar, hacer túneles y morder pequeñas ramitas o todo lo que encuentre.

Cuando son salvajes 

Cuando viven en su hábitat natural, este tipo de jerbo viven en familias de unos 20 ejemplares donde existe un líder o macho alfa que es de mayor tamaño. Su vida se basa en la búsqueda de comida y al contrario que cuando son domésticos, desarrollan casi toda su actividad durante la noche y las partes más frías del día. Podrás observar que si hace mucho calor tu jerbo doméstico tampoco estará activo, por ello no es recomendable que le de el sol de forma directa cuando están en la jaula. 

Al vivir en zonas desérticas, son animales que conservan muy bien el agua en el cuerpo. En cambio cuando están en cautiverio, tienden a beber pequeños sorbos de agua fresca continuamente. También, para mantener su pelaje suelen darse baños de arena continuamente. Cuando están en el desierto estos baños regulan la cantidad de aceite que tienen en su pelaje. Por esta razón, si no cuentas con una jaula con arena, deberás hacerte con un paquete de arena especial y echarla en un recipiente donde se dé su baño de arena.

Por último, para aparearse, el macho realiza un cortejo a la hembra que consta en perseguirla mientras da patadas con sus patas traseras. Si estás pensando en tener un jerbo de Mongolia, aquí te contamos los cuidados.

Reproducción de los jerbos de Mongolia

Cuando son silvestres se reproducen entre febrero y octubre, y en ese periodo de tiempo pueden llegar a tener hasta tres camadas ya que después de seis días del parto la hembra puede volver a quedar preñada. El periodo de gestación puede durar entre 20 a 30 días y pueden nacer entre 1 a 12 bebés.

jerbos bebés